Villa Foscari "La Malcontenta"


Il Burchiello - Villa Foscari

 

La villa que Andrea Palladio realiza para los hermanos Nicolò y Alvise Foscari alrededor de 1559, nace como residencia aislada y sin edificios agrícolas a sus lados, casi al borde de la Laguna, a orillas del río Brenta.

Más que como una villa agrícola, se presenta como una residencia suburbana, muy fácil de alcanzar desde el centro de Venecia. Como la familia que encargó a Andrea Palladio de la construcción de la villa es una de las familias más importantes de la ciudad, la residencia también tiene un carácter majestuoso, casi real, que nunca se había observado en las otras villas del mismo arquitecto. A esto se le añade la magnifica decoración al interior realizada por Battista Franco y Gian Battista Zelotti.

La villa se construyó sobre un alto basamento que divide el piano nobile (piso principal) del suelo húmedo y confiere majestuosidad al edificio, sobreelevándolo como un templo antiguo.

En la villa conviven motivos derivados de la tradición constructiva de la laguna junto con los de la arquitectura antigua: como en Venecia la fachada principal está vuelta hacia el agua, pero el pronaos y las grandes escalinatas tienen como modelo el templete que se encontraba a la desembocadura del Río Clitumno, bien conocido por Palladio.

Las majestuosas rampas de acceso gemelas imponían una suerte de recorrido ceremonial a los huéspedes que llegaban de visita: una vez desembarcados delante de la Villa, subían hace el piso principal, donde el propietario los esperaba en el centro del pronaos.  La solución tradicional de Palladio de cerrar con un muro los lados del pronaos sobresaliente, aquí no fue realizada, para permitir la colocación de las dos escaleras laterales.

La villa es una demostración muy eficaz de la maestría de Palladio que conseguía resultados monumentales utilizando materias primas muy sencillas, sobre todo ladrillos y enlucido.

Como se puede bien observar a causa de la degradación de las superficies, la villa fue construida enteramente en ladrillos, incluso las columnas (excepto los elementos que se realizaban más fácilmente en piedra, por ejemplo basas y capiteles) con un enlucido “marmorino”que crea el efecto de una pared lapídea en almohadillado corrido, imitando los materiales que se utilizaban el las cellas de los templos antiguos.

La fachada posterior es uno de los éxitos más importantes de las Villas de Palladio, con un sistema de ventanas que permite comprender ya desde el exterior la estructura interna, donde la pared del gran salón central en bóveda es casi transparente, gracias a la ventana termal y a una ventana trífora.