Villa Pisani Reale di Stra


Villa Pisani Reale di Stra

 

La más grandiosa Villa a orillas del Brenta, es Villa Pisani Nazionale en Strà. Fue construida en el siglo XVIII por voluntad de la rica y prestigiosa familia veneciana Pisani, que poseía muchas tierras en esta zona.  

La obra, iniciada en 1735, había sido encargada por el dux de Venecia Almorò Pisani al arquitecto paduano Girolamo Frigimelica que realizó solo las caballerizas y unas construcciones en el parque; el verdadero proyecto fue llevado a cabo por el arquitecto Francesco Maria Preti.

La monumental construcción tiene una planta rectangular con dos patios internos, divididos por una columnata sobre la que se encuentra el Salón de Fiestas.

La Villa se presenta con una fachada principal muy imponente: el cuerpo central es atravesado por una larga balaustrada sustentada por cuatro telamones. Sobre la balaustrada se encuentran ocho pilastras iónicas. Sobre la cornisa, decorada con festones de flores con amorcillos, hay un tímpano triangular en el que apoya la estatuaria.

Más articuladas son las arquitecturas y las decoraciones barrocas del parque, de las caballerizas y de las torres y puertas que se encuentran a lo largo del muro que delimita el jardín. El largo estanque que se extiende rectilíneo delante de la fachada norte de la Villa es una obra bastante reciente.

A la derecha y a la izquierda de la villa, dos escenográficas verjas en hierro batido permiten acceder al parque. No lejos de la verja de derecha, entre los setos, se ve una estatua en mármol de “Apolo” realizada alrededor de 1718 por Giovanni Bonazza.

En el parque, en el centro de una colina, está la “nevera” realizada por Frigimelica para guardar el hielo.

En dirección norte-este hay el muro exterior y la entrada de los invernaderos.

Delante de la Villa, después de un largo estanque, están las caballerizas, la más importante construcción de Frigimelica en el parque.

El interior de la Villa se compone de una parte central con una sala de entrada y un salón de fiestas de doble altura a cuyos lados hay dos pequeñas salas. Al piso principal se accede por medio de una escalinata cuyo techo está decorado por una “Alegoría” de Jacopo Guarana. Todas las habitaciones se comunican entre sí pero al mismo tiempo hay unos corredores que dan la vuelta alrededor de los dos patios. La primera habitación tiene en el techo un fresco titulado “El triunfo de las artes” de G. Crosato. La habitación siguiente presenta en las paredes frescos con marcos muy decorados y escenas que cuentan el tema de Baco. En el techo el “Triunfo de Baco” repite el esquema típico de la apoteosis de la divinidad, mientras en las paredes los “Bacanales” presentan elementos paisajísticos muy interesantes. La decoración fue realizada por Jacopo Guarana en 1770. Las tres salas siguientes tienen decoraciones en estilo impero. Siguiendo se encuentra la Sala de los Dux, con los retratos en mármol de los dux venecianos y otras escenas en relieve.  La sala siguiente presenta en el techo “El juicio de Paris”, pintura de Jacopo Amigoni. En el techo de la sala de las Virtudes hay una pintura de Jacopo Guarana con las “Virtudes” y en las paredes las “Artes liberales” de P. A. Novelli y de G. Diziani.

El salón de fiestas, pintado al fresco, presenta en las paredes grandes columnas pintadas, con un efecto muy plástico, que crean falsas arquitecturas que enmarcan el gran fresco central. Este cuenta “La gloria de la familia Pisani". Los miembros de la familia están rodeados por las personificaciones alegóricas de las Artes, de las Ciencias, los Genios de la Paz, la Fuerza y la Virgen que desde el alto observa la familia mientras que la Fama enseña a todo el mundo, representado por los distintos continentes, la gloria y el poder de la familia Pisani. El fresco fue realizado por Giambattista Tiepolo entre 1760 y 1762 antes de su departe hacia España. En el Salón de fiestas son muy interesantes también las decoraciones en monocromo gris de Gian Domenico Tiepolo y las puertas con las verjas en latón atribuidos a Giuseppe Casa.

En las diez hectáreas del parque de Villa Pisani hay distintos edificios. Antes de todo las caballerizas, importante fondo de perspectiva y escena de teatro, con sus lados curvos que mejoran la acústica, fundamentales para la inspiración del parque al picadero de Vitruvio.

Otro elemento simbólico, uno de los primeros elementos realizados en el parque, es el laberinto, concebido en origen como circular e inspirado a la conquista ritual de la sabiduría, con en el centro la torre con dos escaleras que conducen a la estatua de Minerva. El carácter lúdico del escondite, del descubrimiento y del encuadramiento de las personas en marcos ilusorios, basados en la pintura y en la escultura, lo encontramos también en la particular exedra hexagonal con los lados curvos, donde una escalera de caracol conduce a la terraza circular central que hace que los que están abajo puedan ver las caras de los que están encima como si fueran en una pintura de Mantegna o de Correggio.

La exedra es también el centro desde el cual se irradian los ejes de la perspectiva que caracterizan la estructura del parco. Los invernaderos, las esculturas de Bonazza y las puertas del recinto se encuentran al final de estas perspectivas. Entre las puertas la más famosa es la del Mirador, caracterizada por dos escaleras de caracol, que giran en torno a los fustes de columnas gigantes, que suben hacia la parte superior, coronada por un tímpano.

Con la caída de la República Serenísima la villa fue vendida a Napoleón que la entregó al Virrey de Italia Eugenio Beauharnais; en 1814 pasó al Emperador de Austria y por fin en 1866 a la Casa de Saboya que en 1882 la dio al Estado Italiano.